La Vida es Sueño

De Pedro Calderón de la Barca
Dirección Alejandro González Puche



Claro, claro no podía faltar el discursito de Samuel Moreno (alcalde de Bogotá con el índice de aceptación más bajo) en la inauguración, en el que su detestable error gramaticoléxico tampoco podía faltar –bogotanas y bogotanos, ciudadanas y ciudadanas, amigas y amigos-. Pero bueno, en el contexto de lo folclórico de la obra pasó desapercibido: Pedro Calderón de la Barca, España, representada en lengua tártara, actores veteranos herederos de la escuela rusa, teatro Jorge Eliécer Gaitán, subtítulos ininteligibles, director colombiano de honores de la Academia Rusa de Moscú…


Me sentí en la Torre de Babel. Palabras de este, ese y aquel. Una obra del Siglo de Oro Español con una introducción de violín y bayan. Lengua tártara (?). Traducción literal escabrosa y más rápida que el gesto al que se le dibujó a todo el mundo luego del primer diálogo de la obra. Susurros del de al lado y del de atrás, preguntando al compañero Has entendido?


No era la obra para la inauguración, ni para el teatro, ni para el público. Se perdieron los tres consagrados actores en el amargo sabor de los espectadores atónitos que lentamente prefirieron tomarse un septimazo. Mas que un sueño para muchos fue una pesadilla. Se entendió que el rey Basilio encierra a su hijo Segismundo por capricho de un oráculo y que luego entre sueños lo pone en el trono para descubrir que no sirve al mando, gracias al programa de $4.000 vendido por niñas con pelucas y medias rojas…


Pero bueno, esto es lo que hace al Festival Iberoamericano de Teatro único, aunque en esta ocasión haya preferido no esforzar mis ojos y salir despavorido a la Florida, a tomarme con Susana un rico chocolate santafereño.Mañana será otro día.

Imagen tomada de: http://www.kamalteatr.ru/performances/performtat/35.html