El concepto de autopistas, de vías, de lugares, de parquederos es muy diferente al que estaba acostumbrado. Cualquier local tiene un lote de parqueo gigante y gratis, no es como en Bogotá que por todo te cobran o te toca luchar por un espacio en el andén. Llegamos y por pura intuición entré a un parqueadero de un pequeño centro comercial en el que había un AT&T. Entramos buscando ya fuera un celular para llamar a un contacto que teníamos en Orlando o en su defecto un GPS no tan costoso que si tuviera los mapas de USA. También, ni lo uno ni lo otro, pero si dimos con un tipo latino que nos dió las indicaciones para tomar la TurnPike que supuestamente nos llevaba derecho a Orlando.
Luego de tomarnos la primera Cherry Coke (sabrossaaaa) y fumarnos varios cigarrillos, nos calmamos, pude encontrar dónde estaban los indicadores de los cambios 12NDR (por si no los encuentran, miren encima del timón), nos guiamos un poco con los mapas y arrancamos ya con un ocaso que pronosticaba una noche bien oscura en medio de una muy grande y asustadiza autopista...
Luego de varias horas y ya con la noche encima, acostumbrado un poco más a que me pasaran camiones a más de 100 millas por hora (cierto, allá todo está en millas; 1 milla = 1,6 km) y a tramos de autopista con más de 6 carriles, paramos en lo que dedujimos era como una zona de descanso en medio de la autopista (si en medio, no es como las tiendas de merengón al lado de plena vía en la Autopista Norte). Desde este punto se empieza a sentir lo que es USA: todo perfectamento organizado y bonito, gente educada, todo dispuesto para que la gente consuma y se sienta bien haciéndolo... Pedí un café grande porque me estaba quedando dormido y resutó ser 5 veces más grande de lo que para mí es grande.
Seguimos el camino guiándonos únicamente por las señales que decían Orlando. Después de otras cuantas horas llegamos y el concepto de ciudad también es muy distinto a lo que estaba acostumbrado. Si la autopista no te dice que "salga que esto es Orlando!" ni me doy cuenta que llegamos. De lo que alcanzábamos a ver desde las calles (es algo curioso, uno no alcanza a ver muy bien los locales o dónde estas parado porque los andenes, los jardines y los parqueaderos hacen perder los edificios muy adentro de las manzanas) mas o menos nos orientamos para enocontrar el hotel: Days Inn Maingate. Íbamos por ahí y depronto pum! un Days Inn, nos metimos pensando que esa era... Entramos al lobby y nos miramos como diciendo "wow, esto es muy bueno para lo que pagamos" (como 25 dólares la noche por cada uno). Claro, no era ese. Nos diejeron coja por acá, por allá, voltee... Y seguimos... Y llegamos a otro Days Inn. Tampoco era. Y seguimos con nuevas señas, y llegamos, y sí era! Nombre, tarjeta de crédito, listo, esta es su tarjeta para entrar, hasta luego. Nada más, ni venga le ayudamos con las maletas, ni venga que tiene que parquear acá, ni venga que tenemos estos servicios... Todo lo debe hacer uno mismo y todo está pensado automáticamente y para que las personas sean autosuficientes. Parqueamos al lado de un lago pequeño, el cuarto era en el segundo piso y por fin a descansar!

El hotel en Orlando Days Inn Maingate, bueno, bonito y barato!

En el parqueadero donde nuestro Mercury nos aguardaba, al lado el Mustang que estuvimos a punto de alquilar por 50 dóalres más.


1 comentarios:
ay!!! yo no había leído esto!!! jajajajajaajajajaja
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